Versículo: “Entonces oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.” (Isaías 6:8)
El llamado de Dios muchas veces no llega con ruido externo, sino en momentos íntimos donde Él habla al corazón. Isaías no fue obligado; respondió voluntariamente. Dios sigue buscando personas disponibles, no perfectas. Decir “heme aquí” implica rendición, obediencia y confianza en lo desconocido.
Reflexión: ¿Estoy dispuesto a decirle “sí” a Dios incluso sin conocer todos los detalles?
Oración: Señor, aquí estoy. Aun con mis dudas, quiero responder a Tu llamado. Dame un corazón dispuesto y obediente. Guíame en cada paso y úsame para Tu propósito. Amén.
¿Fue de bendición este devocional?
Compártelo con alguien que hoy necesita una palabra de Dios.
No te pierdas tu dosis diaria de alimento espiritual
Recibe un mensaje de texto en tu teléfono cada día cuando publiquemos el devocional.
✓ ¡Listo! Recibirás un mensaje de texto cada vez que publiquemos el devocional.
¿Prefieres recibirlo en tu correo?
Déjanos tu correo electrónico y te enviaremos el devocional cada mañana, para que nunca te pierdas tu alimento espiritual.
Dios se revela en lo secreto
29 de marzo de 2026 · BBG Ministries
Versículo: “Entonces oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.” (Isaías 6:8)
El llamado de Dios muchas veces no llega con ruido externo, sino en momentos íntimos donde Él habla al corazón. Isaías no fue obligado; respondió voluntariamente. Dios sigue buscando personas disponibles, no perfectas. Decir “heme aquí” implica rendición, obediencia y confianza en lo desconocido.
Reflexión: ¿Estoy dispuesto a decirle “sí” a Dios incluso sin conocer todos los detalles?
Oración: Señor, aquí estoy. Aun con mis dudas, quiero responder a Tu llamado. Dame un corazón dispuesto y obediente. Guíame en cada paso y úsame para Tu propósito. Amén.
bbgministries.com
¿Cómo te habló Dios hoy?
Cuéntanos cómo este devocional tocó tu corazón; tu testimonio puede bendecir a alguien más.