Dios restaura lo perdido
Versículo:
“Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta…”
— Joel 2:25
Reflexión:
Este pasaje no suele ser tan citado, pero contiene una promesa poderosa: Dios no solo bendice el futuro, también puede redimir el pasado. Habla de tiempos perdidos, de temporadas donde parece que todo fue consumido o desperdiciado.
Dios tiene la capacidad de restaurar lo que sentimos que ya no tiene solución. Él puede traer propósito incluso a las etapas más difíciles o improductivas de nuestra vida.
Aplicación:
Entrega a Dios esas áreas donde sientes que perdiste tiempo, oportunidades o fuerzas. Cree que Él puede restaurar y darle nuevo significado a tu historia. No vivas atado al pasado; permite que Dios lo redima.
Oración:
Señor, pongo en tus manos mi pasado. Tú conoces lo que he perdido y lo que me duele. Confío en que puedes restaurar y traer algo bueno de todo ello. Haz nuevas todas las cosas en mi vida. Amén.