Cuando Dios cambia el desierto en estanque

Cuando Dios cambia el desierto en estanque

Versículo: “Él convierte el desierto en estanques de aguas, y la tierra seca en manantiales.” — Salmo 107:35

Reflexión:
Este versículo aparece en medio de un salmo que celebra rescates divinos, pero esta línea suele pasar desapercibida. Dios no solo repara lo roto: transforma lo estéril en abundancia. No se limita a restaurar; crea posibilidades nuevas donde parecía no haber ninguna.

Aplicación:
Piensa en un área de tu vida que se siente árida —emocional, laboral, espiritual—. Ora creyendo que Dios puede no solo “mejorarla”, sino transformarla radicalmente.

Oración:
Señor, haz brotar agua donde solo veo sequedad. Trae vida donde mis fuerzas ya no alcanzan. Amén.

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